
Tras las gráficas y el acostumbrado repaso interesado a las ventas que hacen las tres grandes, el flamante nuevo ejecutivo al frente de Xbox 360, Don Mattrick abrió la conferencia presentando un nuevo tráiler de Fallout 3. Tras abrir boca con el excelente nivel técnico de este juego de rol postapocalíptico, Todd Howard de Bethesda subió al escenario para ofrecer un vistazo totalmente jugable. En sólo unos minutos sólo dejó vislumbrar la punta del iceberg de un juego que promete ser realmente enorme, con más de 100 horas de juego y distintas maneras de resolver las misiones, pero ya tenemos un candidato a juego del año.
El siguiente en salir a escena fue el productor para Resident Evil 5. Durante aproximadamente 10 minutos enseñó el juego en toda su gloria, en una demo que se centró en el modo cooperativo. Parece que para superar ciertos obstáculos habrá que colaborar con la co-protagonista de la historia, en la línea del legendario Ico. Justo cuando apareció un enemigo con una sierra mecánica se acabó la fiesta, dejando una sensación bastante buena del juego, pero no rompedora. Salvando el modo cooperativo, todo parece indicar que será una puesta al día y un cambio de localización de Resident Evil 4. Llegará a mitad de marzo del año que viene.
El tercer invitado fue el entrañable Peter Molyneux, con su Fable 2 debajo del brazo. El juego tiene todos los elementos para ilusionar al más pintado, pero por alguna razón la demo fue la más aburrida de todas. Dio la sensación de que la mayor prioridad era el apartado de simulación del mundo y no tanto una historia o unos objetivos concretos. Se anunció octubre como fecha de lanzamiento, así que no tardaremos mucho en comprobar en qué queda finalmente.
En cuarto lugar se presentó la mayor baza de la consola para estas navidades: Gears of War 2. Aunque no se dejaron ver demasiadas novedades y más bien parecía una expansión del original, lo cierto es que la espectacular puesta en escena y los excelentes gráficos bastaron para asombrar al público. Se anunció que saldría el 7 de noviembre a la venta, así como un prometedor cooperativo para 5 personas (online, se supone).
Tras este repaso al catálogo de otoño, el señor Mattrick regresó a escena para afrontar la sección más tediosa de toda la conferencia, un aluvión de novedades destinadas al público casual. La novedad más importante fue una nueva actualización del dashboard que permitiría crear avatares de los jugadores (sospechosamente parecidos a los Miis de Wii), instalar juegos en el disco duro y una mejora de oferta de contenidos de películas gracias a un trato de exclusividad con Netflix.
Nuevo par de títulos mostrados: Banjo Kazooie: Nuts and Bolts y Viva Piñata: Trouble in Paradise. El primero hará mucho énfasis en la construcción de vehículos, mientras que la novedad más reseñable del segundo es su compatibilidad con la cámara Xbox Live Vision para personalizar las piñatas.
Lo siguiente fue el mayor elogio a los desarrollos casuales de Sony, con nuevos títulos inspirados en prácticamente cada una de las franquicias de la compañía japonesa en este sector de público. Habrá una nueva entrega del juego de preguntas y respuestas Scene it!, así como un karaoke interactivo en la línea de Singstar llamado Lips. También hubo, sorprendentemente, una batería de juegos compatibles con la cámara, visiblemente inspirados en Eye Toy, bastante toscos en su mayoría. Destacó, sin embargo, You’re in the Movies, una original propuesta que pretende situar al jugador físicamente dentro de una película.
Llegados a este punto parecía que Microsoft iba a irse de rositas, sin haber hacho ningún anuncio de peso. Fue entonces cuando apareció un último invitado: el presidente de Square-Enix, quien presentó tres juegos que la compañía lanzará para Xbox 360 en los próximos meses. Hablamos de Infinite Indiscovery, Star Ocean: Last Hope y The Last Remnant. Ninguna novedad. Parecía que la cosa quedaría así definitivamente cuando el ejecutivo añadió que tenían algo más que mostrar. Un último tráiler. Cuando aparecieron por la pantalla las imágenes del tráiler de Final Fantasy XIII fue imposible no quedarse con la boca abierta. Finalmente, sin ningún rumor previo ni esperanza alguna por parte de los usuarios de Xbox, Final Fantasy XIII se revelaba como un título multiplataforma. El resto es historia.
